Los íconos de una época se caracterizan por un tono, vestimenta, estilo, por ser un estandarte del hacer como eje que los tracciona para destacarse. David Rodríguez no es la excepción. Ha hecho de su amor por la cultura japonesa no sólo una obsesión sana sino una forma de invitar a otros a compartir pasiones.
por Santiago Alonso
Vestido con tonos negros y su saxo en la espalda, David comparte en todas sus redes no sólo su inacabable talento en lo musical sino material sobre el canal de televisión que nos dejó en el 2006: Magic Kids. La señal nos entregó a los que hoy somos treintañeros las bondades de lo que se llamó la Tercera Ola Japonesa con tanques como Dragon Ball, Sailor Moon y la eterna Los Caballeros del Zodíaco.
De ese canal de cable que fue propiedad de la empresa Pramer (hoy propietaria de El Gourmet, entre otros emprendimientos catódicos), sólo quedan recuerdos y memorias para aquellos que fuimos parte de esa etapa donde todo estaba por suceder.
Nació en el 95, como el canal que amó. «Soy parte de esas generaciones que nacieron con grandes valores televisivos en los 90s y fines del 2000 con revistas como Lazer, el ciclo El Club del Ánime (uno de los ciclos más importantes sobre la animación japonesa) y muchos más. Somos influenciados por lo que ocurría en esa época», le cuenta a Bender FM.
Sobre sus orígenes en Tucumán hasta su arribo a la Capital Federal, David relata: «Viví en una casa de barrio donde había un televisor y veíamos todos diferentes cosas. Cuando uno piensa en el Magic piensa en un grupo etario muy grande, de gente que llega a los 50, los 40 y a los 30. Todos en algún momento lo disfrutamos. Estoy influenciado por Mariela Carril, conductora del mítico programa El Club del Anime y pionera en la difusión del manga y ánime en la Argentina. Ella presentaba los openings y endings y hacía énfasis en una compositora llamada Yoko Kanno, de la enorme Cowboy Bebop».
(NdR: Cowboy Bebop es una serie animada de 26 episodios y una película emitidas en Locomotion y Cartoon Network respectivamente)
«En esos años nos compraban las revistas nuestros padres, publicaciones como Nuke, Minami, Otaku. Si bien uno era chico, veía ánime en la tapa y se traía eso del kiosko. Pienso a su vez que la generación Magic Kids es solidaria y engloba gente de todas las clases sociales existentes, es muy amplia en especial por la música. Yo toco además el piano, estudié trompeta, armónica, etc. En casa sonaba Spinetta y todos los grandes grupos del rock clásico. También jazz argentino y desde ya los discos de Miles Davis«, señala.
Investigando la historia del manga argentino, David creó un ciclo llamado Bebop Podcast, destinado a ahondar en los dibujantes de comics nacionales con y sin orientación japonesa, archivistas y periodistas que – como él – difunden la existencia y hasta fueron parte de publicaciones como Ran (Robot Argentino Nipón), fanzine que cumplió 30 años.

También se encargó de rescatar archivos, uno de ellos un programa completo de El Club del Anime, mediante un proceso de pulido y edición, que incluía canciones de Robotech y El Puño de la Estrella del Norte. Todo ese material estaba perdido y fue él quien sacó a la luz ese contenido que parecía ser inhallable. Toda esta labor implica darle a esto el valor que merece con un componente de homenaje relacionado con tiempos en los que todos éramos más inocentes.

